¿Sabías qué? Realizar actividades como crucigramas, rompecabezas, juegos de estrategia o lógica en una edad temprana ayuda a desarrollar habilidades espaciales, matemáticas y habilidades cognitivas que resultan de gran utilidad en la vida adulta. Por otro lado las personas de edad adulta que suelen hacer este tipo de actividades tienden a desarrollar con menor frecuencia de la proteína beta amieloide en sus cerebros, el principal componente que acompaña al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.