La espasticidad es un trastorno motor que ocurre como consecuencia de la lesión de determinadas vías nerviosas a nivel del sistema nervioso central, se manifiesta con un aumento del tono muscular, esta puede tener efectos que deterioran la calidad de vida, movimiento e independencia de las personas que la padecen. Actualmente uno de los tratamientos para este tipo de trastornos es el uso de la toxina botulínica con el fin de disminuir el estado de hipertonía, relajación muscular, mejora de la marcha, disminuir el dolor asociado a una mala postura y compensación muscular, etc. El efecto de este tratamiento es transitorio, tiene una duración de 6 meses aproximadamente y siempre debe estar asociado a un programa de tratamiento postural, fisioterapia y terapia ocupacional. Recuerde que este tipo de tratamientos debe de ser dirigido siempre por un médico especialista.