¿Sabías qué? Los terrores nocturnos o pesadillas suelen estar caracterizados por un miedo y terror extremo asociado a la parálisis de la persona que lo sufre, manteniéndola en un importante estado de tensión. Muchas personas suelen relacionarlo con el ataque o encuentro con un ser maligno, sin embargo a esto se le llama parálisis del sueño, mientras dormimos nuestro cerebro suele generar neurotransmisores que pueden paralizar casi todos los músculos, a esto se le conoce como atonía, esta puede modificar el control voluntario de nuestra respiración, lo cual puede generar una sensación de presión o asfixia y se origina durante la fase REM del sueño. Durante todo este proceso nuestro cerebro esta consiente y mantiene una actividad sináptica impresionante lo cual puede llegar a generar las alucinaciones e incluso y relacionado con la respiración un sentimiento de miedo.