¿Sabías qué? En ocasiones otras áreas del cerebro pueden adaptarse y hacerse cargo de las funciones de un área dañada. La adquisición de nuevos aprendizajes sucede gracias a la plasticidad cerebral, esto ayuda al tejido nervioso a modificar su propia organización y funcionamiento para adaptarse a diversas situaciones, como cambios ambientales, envejecimiento y lesiones. Algunas partes del cerebro que normalmente no están asociadas con una determinada función, podría reprogramarse para tomar a cargo funciones afectadas. La recuperación es posible, siempre que sobreviva una parte del tejido que desempeñaba la función afectada.